CLIOLAPSO: La respuesta astronómica de las duplicidades cronológicas de la Historia que ha identificado la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy
En la historia antigua se crearon templos para honorar grandes acontecimientos, con sus héroes, a los que se les añadieron zodíacos, con su fecha. Dichos zodíacos se encuentran en Egipto, en Europa y en otras latitudes, allí donde hubo la capacidad de elaborarlos. Informan de una posición determinada de las constelaciones, los planetas y la posición del sol y la luna, así como de sus posiciones relativas, y hacen referencia a una fecha única, que el firmamento delata, si se conoce la ciencia astronómica. Era una era en la que los templos rendían culto al firmamento. Una época caracterizada por el monumentalismo, que en el actual imaginario histórico ubicamos en un pasado antiguo muy lejano, que lo dota de un cautivador misterio. Pero, estas fechas, que hoy en día se pueden calcular, informan que el pasado antiguo donde ubicamos estos templos es, en realidad, mucho más reciente.



Es decir, la historia se ha manipulado, y se ha dilatado artificialmente. Los autores de este descubrimiento son el equipo de la Nueva Cronología, liderados por los matemáticos rusos Anatoly T. Fomenko y Gleb V. Nosovskiy. Y, entre otras cosas, han detectado los patrones que se han seguido para trasladar la historia al pasado, consistentes en duplicidades de los mismos hechos enviados al pasado siguiendo unos determinados ciclos temporales. Es decir, se ha usado una historia real para crear otras que son falsas, pero contienen parte de la verdad. Por eso se han duplicado.
Carlos J. Baiget nos demuestra que existe un porqué a los saltos de 1151, 1050, 720 y 330 años que ha identificado la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy, y otros saltos complementarios. Como se ha indicado, estos saltos han sido utilizados para duplicar los mismos hechos, y enviarlos al pasado. Por otro lado, Baiget también ha mostrado que el cambio de calendario, efectuado con la reforma Gregoriana, tuvo como objetivo el confundir a los astrónomos que se propusiesen comprobar los datos astronómicos que se han reflejado en los templos, a través de representaciones zodiacales creadas para documentar unas fechas precisas, que reflejan el testimonio del firmamento que las enmarcó. Esta reforma no se hizo porque hubiesen estado quince siglos sin darse cuenta de que los años no coincidían con los equinoccios, sino para crear un espacio para la duda razonable en la datación astronómica de estos registros.
Al descubrir que se podía predecir la posición de los astros, se usó esta técnica para cambiar la historia. ¿Cómo? Creando una alternativa plausible para Cristo, cronológicamente mil años anterior, en la que se ajustasen coherentemente las relaciones entre los astros, y garantizar así que los testimonios zodiacales no delatasen la manipulación. Ello motivó la obra de Joseph Justus Scaliger, de 1583, titulada De emediatone temporum, donde se publica por primera vez la historia humana completa con sus calendarios actualmente dados por buenos. La razón de este gran proyecto fue crear un pasado misterioso y altamente poderoso para el cristianismo, y para la Roma europea, que dejase en un pasado artificial los hechos bíblicos hebreos, que en realidad fueron mucho más recientes. El motivo fue, según la variante neocronológica X-185, la creación histórica del Cristo que actualmente conocemos, y hacerlo el Mesías judío.
Fue una escisión judía y tártara quien lo promovió, y se propuso imponer su autoridad en todo el mundo, y entregarla al Papa de Roma, que también fue un proyecto artificial, a imagen y semblanza del Preste Juan de Etiopía (del linaje de Gengis Khan), que es quien custodia el Arca de la Alianza, de Salomón. Sí, tal como se lee: de Gengis Khan. Suyo fue el poder del linaje hebreo, y el del Preste Juan. Él fue el creador del linaje del rey David (y, el rey David).
Al imponer esta historia se dieron cuenta de que se equivocaron, e hicieron mal los cálculos, con lo que tuvieron que crear un salto artificial de diez días para que los planetas cuadrasen mejor con las constelaciones, y esto fue el origen y la razón única de la reforma del calendario gregoriano, del año oficial de 1582. Como se puede ver, primero se hizo la corrección del calendario, y el año siguiente salió a la luz el proyecto de la cronología oficial de la historia con su gran manipulación. Con un matiz: muy probablemente, los años oficiales de 1582 y 1583, en realidad, deben entenderse más adelante, cuando Europa terminó la colonización de casi todo el mundo y tomó conciencia de ello.
Pero, pese a todo, pese al enorme poder que aglutinaron Europa, el Papa y el cristianismo, algo salió mal. La manipulación no acabó aquí, y cometieron más errores. Se usó la técnica de la predicción de los movimientos del firmamento para crear artificialmente textos a los que se les adjuntaron eclipses, con la intención de dar validez a los calendarios artificiales, con la fe ciega en que cualquier astrónomo pudiese hacer sus cálculos y constatar que cuadraban. Pero también se equivocaron, y eso dio origen al proyecto de investigación de la Nueva Cronología de Fomenko y Nosovskiy, que empezó cuando Fomenko se dio cuenta de que los eclipses eran todos incorrectos hasta el siglo XII, momento en el cual ya eran correctos. Conclusión, los eclipses anteriores contenían probablemente errores de documentación y los más antiguos eran falsos, mientras que a partir del siglo XII fueron reales y se documentaron bien. Así, con un trabajo mayúsculo, desafiante y a su vez impecable, el equipo de la Nueva Cronología detectó duplicidades de todo tipo en el relato histórico, y saltos recurrentes en unas fechas precisas, como el salto de 1151 años al pasado de los hechos de Jesucristo, que en realidad honoraba a un emperador griego.
Entendido este planteamiento, Baiget aporta noticias aclaradoras. Los saltos del tiempo, sobre los que se construyeron duplicidades, tenían la intención de hacer cuadrar cualquier evidencia física de zodíacos esparcidos en el tiempo y el espacio, y, a su vez, crear una falsificación con (entre comillas) el “permiso celestial”. Impresionante. La lógica está en los patrones similares de la posición de los astros en el firmamento, y en el descuadre que se intentó ocultar con la reforma gregoriana.
Así, con este análisis, Baiget obtiene:
Salto principal de la Nueva Cronología = 1152 -> 1, debido a un ciclo de 1151 años (planetario).
Saltos secundarios:
- Salto de 1050 años -> ciclo lunisolar, tras la reforma gregoriana (-10º) (Se produce por la precesión de los equinoccios).
- Salto de 720 años -> ciclo estelar, tras la reforma gregoriana.
- Salto de 330 años -> ciclo 1050-720 (estelar gregoriana – lunisolar gregoriana).
En el siguiente artículo, de su blog Cliolapso, se habla de ello.
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https://cliolapso.blogspot.com/2024/02/del-horoscopo-doble-al-codigo-scaliger.html
Del horóscopo doble al código Scaliger
Hace algo más de 6 meses, la detección de una sintomatología común en los horóscopos datados por Nueva Cronología, y descubierta por primera vez durante el estudio del Leiden Aratea, predijo la existencia de un imposible: el horóscopo doble de Andrónico-Cristo, el cual fue finalmente hallado. Sin embargo, la confirmación de este desconcertante indicio apenas arrojó luz alguna sobre la causa de su existencia ni sus implicaciones, al contrario, únicamente generaba perplejidad y dudas.
La existencia de este horóscopo urgía encontrarle una explicación. La investigación derivada concluyó con el descubrimiento del increíble pero cierto ciclo de 1151 años. Sobre este ciclo, dado que tanto los datos como su representación gráfica apenas pueden ser de inmediato interés para nadie, hizo necesaria la creación de una infografía que mostrara de forma visual sus importantes implicaciones cronológicas.
El descubrimiento de este ciclo, de un tipo considerado hasta hace pocos meses como imposible por la astronomía moderna, sólo fue viable tras la creación de un software que superara las limitaciones de Horos, cuyo código fuente no está disponible, dando lugar a una reimplementación propia, compatible con Horos y llamada “Benjamin“, la cual es Software Libre y funciona en cualquier plataforma, sin necesidad de descargas ni instalaciones.

Paralelamente al desarrollo de Benjamin, la obsesiva búsqueda de una aproximación inexplorada al problema de la datación astronómica del Almagesto concluyó con el desarrollo de un nuevo y revolucionario método de datación de catálogos estelares basado en la Correlación Cruzada de Señales, el cual hace innecesaria cualquier caracterización estadística de sus datos, y que se ajusta a la perfección con la datación obtenida a finales del S.XX por Nueva Cronología para este catálogo de la antigüedad.
Se trata de un método sencillo, directo y fácilmente reproducible que cierra cualquier discusión pasada y futura al respecto, pues data con precisión el Almagesto a partir de un núcleo informativo que se puede ampliar hasta sus 350 estrellas más luminosas. En contraste, el método de Fomenko, Kalashnikov y Nosovsky considera el conjunto muy concreto de apenas 8 estrellas como un máximo para este propósito[1]
La fecha obtenida, concretamente 880 A.D. ha permitido apenas dos meses después la identificación de Claudio Ptolomeo como el astrónomo árabe del S.IX al-Battani.
Habiéndose demostrado hace ya más de 30 años que el Anno Domini tuvo lugar en 1152 y no en el año 1, incorporando un error (falsificación) de exactamente 1151 años, el papel de un ciclo puramente astronómico de 1151 años en la generación de la cronología Scaligeriana es innegable, pero al mismo tiempo la forma en que lo hace permanecía inaccesible.
Posteriormente, las características del ciclo 1151 confesaron un indeterminado pero a la vez estrecho vínculo con la Reforma Gregoriana del Calendario de 1582.
El análisis de esta reforma incluyó el estudio del Informe Salmantino de 1578 (año oficial), con informaciones muy interesantes. Entre ellas que el supuesto informe de 1515 desapareció, y presuntamente su contenido sólo se puede conocer por la ‘copia’ existente en el informe 62 años posterior. También fueron de interés las actas de la conferencia conmemorativa del 400 aniversario de esta reforma celebradas en el Vaticano 1982, por la gran cantidad de información astronómica moderna y contrastable, relacionada con el proceso.
El examen de todas las implicaciones de la bula Papal , más allá de las declaradas explícitamente, revela por descarte el funcionamiento del elusivo Código Scaliger: el método con el que se generó la cronología Scaligeriana en 1583. El cual ha permanecido opaco durante más de 400 años.
La incorporación de esta hipótesis a “Benjamin” me recompensó con una confirmación inmediata, ya que la datación astronómica del Leiden Aratea, la cual corresponde a 1433 d.C. se convirtió precisamente en el año 816 d.C., en perfecta concordancia con lo que determina la cronología oficial para este horóscopo.
De todas las contradicciones que la Nueva Cronología genera con la Cronología Oficial, son precisamente aquellas de naturaleza puramente astronómica las que hoy en día, gracias a lo avanzado de esta ciencia y los recursos disponibles, más rotundamente se pueden resolver en favor de una de otra concepción. Y de todas las contradicciones astronómicas, la que Nueva Cronología tiene con la Reforma Gregoriana de 1582, es la más colosal. Debido precisamente, a la extensa y aparentemente verificable justificación astronómica en la que la reforma se sustenta.
Pero la Reforma Gregoriana no es otra cosa que la semilla que da lugar a la cronología oficial, consistiendo en una respuesta única al quién, cómo, cuando y por qué de su manipulación.
Agradecimiento: El proceso descrito en estas pocas líneas ha sido verdaderamente agotador y lamentablemente ingrato. Sólo ha podido ser llevadero gracias al aliento y confianza que a pesar de las razonables dudas me ha brindado el pequeño circulo de amistades y familiares que ocasionalmente escucharon mis ininteligibles inquietudes, pero entre las que destaca el compromiso incondicional de mi amigo Andreu Marfull, quien no sólo ha sido testigo de todas estas etapas, sino que incesantemente me ha animado en todo momento a perseverar, documentar, despreocuparme por la indiferencia de todos a los que debería interesar, e intermediando en la exposición de estos crípticos e improbables descubrimientos, arriesgándose incluso a un perjuicio personal.


[1] “Thus, we end up with 8 named stars that we can use for the purpose of dating.” Chron-3, p. 165
Hola Andreu. Soy un pobre hombre que comenta por primera vez en tu blog. Me alegro mucho de haber leído este artículo, que enlaza otros del blog Cliolapso que mencionaste en un vídeo de Youtube pero que no fui capaz de encontrar. Ahora os sigo a los dos. Hacéis un trabajo encomiable que además hace aportaciones valiosas a la Nueva Cronología, a la que soy adicto. Esperando con impaciencia mi próxima dosis…